
Canciones hechas a mano que tengo
la osadía inconsciencia de cantar.
César Pop, teclista de Leiva, me regaló su disco después de su concierto en el Búho Real.
La dedicatoria que escribió nunca se me olvidará.
Te la cuento al final.

Veinticinco años subido a un escenario.
Ripios hambrientos. Metáforas crudas, de sangre y hueso.
Bodas de plata es el recuento: las canciones que aguantaron el viaje.
Y alguna que todavía no había cantado.